¿Qué es el Grande Oriente Ibérico? Historia, valores y logias de la masonería liberal ibérica

Grande Oriente Ibérico

Cuando alguien se interesa por la masonería en España o Portugal, tarde o temprano aparece un nombre: el Grande Oriente Ibérico. Para algunos es simplemente una sigla, las tres letras G.O.I. Pero detrás de esa abreviatura hay una historia, unos principios muy concretos y una forma particular de entender qué debe ser la masonería hoy.

En este artículo explicamos qué es el Grande Oriente Ibérico, de dónde viene, cómo funciona y qué lo diferencia de otras obediencias masónicas.

Masonería Grande Oriente Ibérico

Qué es una obediencia masónica

Antes de entrar en el GOI conviene aclarar un concepto que genera confusión: el de obediencia masónica.

En masonería, una obediencia es la organización que agrupa a varias logias bajo unos mismos principios, estatutos y forma de trabajar. No todas las logias del mundo pertenecen a la misma obediencia, igual que no todas las universidades pertenecen a la misma red aunque todas enseñen. Cada obediencia tiene su propia historia, su orientación filosófica y sus criterios de admisión.

El Grande Oriente Ibérico es una de esas obediencias, con la particularidad de que su ámbito geográfico y espiritual abarca toda la Península Ibérica: España y Portugal.

¿Qué es el Grande Oriente Ibérico? Historia, valores y logias de la masonería liberal ibérica

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Grande Oriente Ibérico

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Ara Solis · A Coruña
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Logia Ara Solis Nº1 · A Coruña
Otras logias del GOI
8
Logias activas
2
Países
2001
Año de fundación
CLIPSAS
Miembro internacional

Historia: un nombre con raíces en el siglo XIX

El GOI actual fue fundado el 28 de mayo de 2001 en A Coruña, ciudad donde mantiene su sede hasta hoy. Pero su nombre no es nuevo: recupera deliberadamente el de dos obediencias anteriores con las que se reconoce en deuda histórica.

La primera fue el Gran Oriente Ibero de 1869. La segunda, el Grande Oriente Ibérico de 1876, surgido de logias disidentes que defendían una masonería más liberal y que desapareció al reintegrarse al Grande Oriente Español en 1893. Este último agrupó durante la primera mitad del siglo XX a los masones más comprometidos con los ideales republicanos y progresistas de su tiempo.

La masonería española y portuguesa mantuvo lazos activos antes de las dictaduras. Un hito representativo fue el Congreso Masónico de la Península Ibérica celebrado en Lisboa en julio de 1905, donde el Gran Oriente Español y el Gran Oriente Lusitano Unido trabajaron conjuntamente. Era, en palabras del informe de aquel congreso, una unión de fuerzas para la defensa de ideales compartidos.

Las dictaduras de Franco y Salazar cortaron de raíz esa tradición. La masonería fue perseguida, sus logias disueltas y sus miembros represaliados o exiliados. Con la llegada de la democracia en ambos países, la reconstrucción fue lenta y a veces desordenada. El GOI actual nació precisamente de la necesidad de dar a la masonería liberal ibérica una estructura más sólida y coherente, recuperando el espíritu de aquellas obediencias históricas.

Sus fundadores provenían de la Gran Logia Simbólica Española y decidieron, tras consultar con el Gran Oriente de Francia, retomar el nombre y los principios del Grande Oriente Ibérico para construir algo nuevo y duradero.

Principios: qué defiende el GOI

El Grande Oriente Ibérico se define como una obediencia liberal, adogmática y mixta. Cada uno de esos tres términos importa.

Liberal significa que no impone dogmas ni verdades absolutas. Sus logias trabajan en libertad de conciencia, sin obligar a sus miembros a adherirse a ninguna creencia religiosa, filosófica o política concreta. A diferencia de otras obediencias que exigen la creencia en un principio superior, el GOI acepta tanto a creyentes como a ateos o agnósticos. Sus logias no trabajan necesariamente a la gloria del Gran Arquitecto del Universo, sino —en una formulación que lo dice todo— «Al Progreso de la Humanidad«.

Adogmático implica que ninguna verdad se da por cerrada. La búsqueda, el debate y el cuestionamiento son parte esencial del trabajo masónico. Los textos de referencia en sus logias no son necesariamente textos religiosos, sino documentos que hablan de derechos y libertades humanas: las Constituciones de Anderson, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, o la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.

Mixto significa que hombres y mujeres trabajan en igualdad dentro de las mismas logias. En esto el GOI toma una posición clara frente a otras tradiciones masónicas que mantienen la separación por sexo. La plena igualdad entre hombres y mujeres no es una concesión sino un principio fundacional.

El lema que hace suyo el GOI es el de la masonería francesa del siglo XIX: Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Cómo trabajan sus logias

El GOI trabaja fundamentalmente en el Rito Francés o Moderno, aunque acepta otros ritos como el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Como obediencia simbólica, trabaja en los tres grados básicos comunes a toda la masonería: Aprendiz, Compañero y Maestro.

Sus logias son soberanas e independientes en su funcionamiento interno, pero comparten el marco estatutario y los principios de la obediencia. Esa autonomía es parte del modelo: no hay una jerarquía que dicte el pensamiento de cada logia, sino un espacio de fraternidad dentro del cual cada una trabaja con su propio carácter.

Para los grados filosóficos superiores al tercero, el GOI cuenta con el Gran Capítulo General del Rito Francés para España, que tiene Soberanos Capítulos activos en A Coruña, Madrid y Lisboa.

Presencia y reconocimiento internacional

El GOI cuenta actualmente con 14 logias activas, distribuidas entre España, Portugal y Francia. En la Península Ibérica tiene presencia en A Coruña, Madrid, Barcelona, Badajoz y Lisboa, entre otras localidades.

En el plano internacional, el GOI es miembro de CLIPSAS —el Centro de Enlace de Potencias Masónicas Signatarias del Acuerdo de Estrasburgo—, la mayor organización mundial de masonería liberal y adogmática, con más de cien obediencias en cuatro continentes. Su admisión en 2012 fue aprobada por unanimidad, tras una evaluación positiva realizada por el Gran Oriente Lusitano, la Gran Logia Simbólica Española y el Gran Orient de Catalunya.

Además, mantiene tratados de amistad y reconocimiento mutuo con el Gran Oriente de Bélgica, el Grande Oriente Lusitano, el Gran Oriente Latinoamericano, la Gran Logia de Marruecos, el Gran Oriente de Estados Unidos y otras obediencias hermanas.

Además de su presencia en CLIPSAS, el Grande Oriente Ibérico tiene firmado un Acuerdo de Amistad y Reconocimiento con el Supremo Consejo Masónico de España, organismo que administra los grados superiores del Rito Escocés Antiguo y Aceptado en nuestro país. Este acuerdo permite a los maestros masones del GOI acceder a los Altos Grados del Rito Escocés, abriendo así un camino filosófico complementario al Rito Francés en el que trabajan las logias simbólicas de la obediencia. Es una muestra más de que la masonería liberal no se entiende como un espacio cerrado, sino como una red de reconocimiento mutuo entre obediencias que comparten valores fundamentales aunque trabajen con ritos y formas distintas.

En 2015 firmó un tratado de amistad con la Gran Logia Simbólica Española, otro referente de la masonería liberal en nuestro país, consolidando el espacio masónico liberal en la Península.

El sueño ibérico: un espacio masónico común

Una de las ideas que recorre la historia del GOI es la vocación ibérica: la convicción de que la masonería puede ser un vínculo fraternal entre personas de España y Portugal más allá de las fronteras administrativas.

Esa tradición tiene precedentes históricos claros. El Gran Oriente Lusitano Unido llegó a tener en 1871 más de treinta logias en territorio español. El Congreso de 1905 en Lisboa fue un intento de articular ese espacio común. Las dictaduras lo interrumpieron durante décadas.

Hoy el GOI trabaja en la construcción de lo que algunos llaman un Espacio Masónico Ibérico: un marco de cooperación entre las obediencias liberales y adogmáticas de España y Portugal, sin hegemonías ni absorciones, respetando la autonomía de cada una. Una fraternidad de obediencias que refleje, a escala institucional, la fraternidad que se practica dentro de cada logia.

La Logia Ara Solis y el GOI

La Logia Ara Solis Nº 1, con sede en A Coruña, forma parte del Grande Oriente Ibérico desde sus inicios. Es una de las logias fundadoras de la obediencia y tiene un peso especial en su historia: de ella han surgido masones que han contribuido a fundar nuevas logias en Vigo, Asturias, Barcelona y Madrid.

Trabajamos en el Rito Francés con carácter mixto y adogmático, en línea con los principios que definen al GOI: libertad de conciencia, igualdad real entre hombres y mujeres, y búsqueda del conocimiento sin dogmas ni imposiciones.

Si quieres saber más sobre la masonería liberal en Galicia o ponerte en contacto con nuestra logia, puedes hacerlo a través del formulario de nuestra web. Sin compromisos y con total discreción.